El trabajo está viviendo una revolución que no conocíamos desde la era de la industrialización. Los dos ejes fundamentales que han marcado las “relaciones laborales” están en pleno proceso de reinvención. Uno es el propio espacio de trabajo. El otro es el concepto de “equipos de trabajo”.

Y eso nos lleva a plantearnos dos preguntas: En un futuro a corto plazo ¿Seguirán existiendo oficinas? ¿Seguirán existiendo “empleados” ?