La famosa frase “El trabajo es salud” parece haber pasado a mejor vida. El absentismo laboral en España se incrementó en 2017 un 11% respecto a 2016, lo que implicó un gasto en términos de prestaciones económicas de la Seguridad Social equivalente a 6.614,46 millones de euros. A esta cantidad hay que añadirle el impacto directo que dichas bajas laborales produjeron a las empresas, estimado en 6.273,99 millones de euros, y el coste de oportunidad perdida (bienes y servicios que dejaron de producirse) que ascendió a 63.863,20 millones de euros. En resumen, el coste total del absentismo en España en 2017 alcanzó los 76.751,65 millones de euros.