La pasada semana tuve la suerte de almorzar con mi viejo amigo Álvaro P. Hacía tiempo, demasiado, que no nos veíamos.(El nombre es ficticio). Álvaro es un tipo brillante. De los más capaces y determinados que he tenido la suerte de conocer.La reunión de amigos fue una celebración de volver a vernos, y un recuerdo compartido de lo relativo que es en la vida, empresarial y personal, el éxito. Álvaro ya era con 35 años Director general-“country manager”-de una  de las empresas más reconocidas y poderosas del mundo. Un referente para los que eramos algo más jóvenes y trabajábamos junto a él. Su iniciativa, su fuerza, su “emprendizaje”, le llevó a dejar la seguridad de un trabajo altamente retribuido como directivo y a crear empresas, empleo, a poner sus ideas en marcha y generar riqueza alrededor.

Las circunstancias y los entornos son cambiantes, lo sabemos, y la trayectoria de todos nosotros está escrita con trazos finos y gruesos. La vida son éxitos y fracasos.y se aprende más de los últimos.

El éxito inicial de la empresa de Álvaro terminó torciéndose para acabar unos años después en concurso, en quiebra, en pérdida del patrimonio. Un posterior divorcio y un cáncer del que, afortunadamente, está curado acabaron de complicar más las cosas.

Hoy quiero contaros que Álvaro, que es un hombre fuerte, honrado y luchador, me dijo que acababa de venir de solicitar el subsidio-no la prestación de desempleo, el subsidio -y que se había visto obligado a vivir de nuevo en la casa de sus padres. Sé que a Alvaro le irá bien. Porque solo a alguien especial se le puede ocurrir en su situación  dedicar gran parte de la sobremesa a reflexionar sobre el mundo de las organizaciones, lo que de verdad les da éxito y sostenibilidad a largo plazo “Manuel hoy todo el mundo habla de la digitalización, de las nuevos entornos y formas de trabajo, de  los procesos y herramientas que habrán de sustituirse, de los modelos de relación y la tecnología, pero casi nadie habla de algo clave,único, fundamental. De lo esencial.”

“Lo esencial”, entre otras cosas, es un recopilatorio de los primeros 8 albumes del famosísimo cantante mexicano Emmanuel. Así que si a estas alturas del artículo algún pillín o pillina había empezado a leerlo llevado por algún otro personaje de igual nombre, siento decepcionarles…Pero os animo a que, ya que habéis llegado hasta aquí, sigáis leyendo.

Creo que el esencial de mi amigo Álvaro iba más por el camino de Saint –Exupery. Su Principito llama constantemente a ver más allá del aspecto de las cosas, el verdadero valor de las cosas, su verdadera esencia.Los ojos pueden engañarnos.Es más difícil que lo haga el corazón.

Lo esencial.

El famoso ADN corporativo. Es similar al ADN profesional.También es difícil tener éxito para una persona en la carrera profesional sin tener claro quién eres, qué quieres ser, qué te propones lograr. Y me he puesto a reflexionar sobre ello. Cuál es la esencia de las organizaciones, de las empresas, o incluso, mucho más allá, de las civilizaciones. Bueno, que tampoco me gustaría ser pretencioso, pero vamos a ver, la  civilización no deja de ser un conjunto de costumbres, conocimientos e instituciones que constituyen la forma de vida de un grupo humano. Muy parecido, aunque sea a otra escala, de lo que sería una empresa, ¿verdad?  A mí, que me gusta mucho la Historia, me hace pensar:

¿Cuál era la característica que hizo florecer a Egipto, Grecia, Roma? ¿Por qué perduraron ? ¿Por qué triunfaron?

No soy historiador, y os pido disculpas por la osadía, pero creo que todas ellas descubrieron y se hicieron fuertes a partir de conocer su esencia.

Egipto es la idea de la inmortalidad y la trascendencia, la perdurabilidad, la superación de la muerte.

Grecia, en esencia, es humanismo, gusto por la belleza y saber.

Roma es monumentalidad y también utilidad.

Hoy, no es previsible que ninguna empresa llegue a perdura tanto como la civilización egipcia, que ya sabemos que se extendió por más de tres milenios en la Historia 🙂 La esperanza de vida de las empresas del índice bursátil S&P cayó desde los 67 años en la década de 1920 hasta los 15-16 años de 2016, según un estudio de la Universidad de Yale. Y solo las que conozcan su esencia y  desarrollen su estrategia, su estructura, sus planes de negocio, definan sus clientes y proveedores, sus stakeholders, en general, según esa esencia, podrán perdurar con éxito.

Sin engañarse. Sin dejarse llevar por modas. Sin “engañar nuetro corazón”.

El Principito entiende que una rosa es única y no puede ser reemplazada por otra porque es la suya y lo que la ha hecho importante para él es el tiempo que ha pasado con ella. Las grandes empresas de hoy son fieles a su esencia. La conocen. La cuidan. Es la suya, la que han hecho crecer y les ha hecho crecer.

  • La “rosa” en  Coca-Cola es el no conformarse nunca.”The future belongs to the discontented” , decía su legendario  CEO  Roberto Goizueta.
  • Apple es el Diseño y la Simplicidad.
  • Zara, es la empresa que desafía las normas y crea otras nuevas
  • IBM no es en esencia una empresa de computadoras, ni siquiera  de tecnología.Es una empresa que ayuda a Pensar.”Think”.

Todas tienen muchos otros valores, principios, cualidades. Pero solo una esencia.

Os voy a contar una historia: Pokemon Go es probablemente el juego viral, hasta la fecha, más exitoso de la historia. Todos vimos hace dos años a millones de personas intentando “cazar” a los famosos personajes desde sus teléfonos inteligentes. Lo que se conoce algo menos es el origen de Pokemon. Su fundador, Satoshi Tajiri, creción enlas afueras de Tokyo. Y su afición era coleccionar insectos. Incluso los otros chicos de su barrio le llamaban “El de los Bichos” Cuando la ciudad creció y redujo progresivamente el campo y las zonas de vegetación del entorno, los insectos del señor Satoshi desparecieron. Cuando años más tarde, Satoshi desarrolló su pasión por los video juegos, todo se desenvolvió de forma natural para que pudiera recrear su experiencia infantil cazando y coleccionando criaturas que tendian a escaparse o esconderse. Con Pokemon GO, la visión de Satoshi vió la luz en la vida real y sus populares  criaturas llenaron calles, plazas, y jardines. Como las mariposas, saltamontes y otros “bichos” de la infancia. Uno podría llegar a decir que la esencia de Pokemon, como compañía, es “Coleccionar Bichos”.

Lo esencial, como dice mi querido amigo Álvaro.

Eso tan crucial y en ocasiones tan olvidado.

Ya lo dice Jeff Bezos.

“Si empezamos a enfocarnos en nosotros mismos en lugar de en nuestros clientes”-la esencia de Amazon, independientemente de servicios, productos o mercados-“ese será el principio del fin”

Estoy esencialmente de acuerdo.

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artículo de Manuel Rodríguez Aseijas